
CERO CONDENACIÓN
La mujer no presentó excusa alguna para su pecado, no intentó justificarse comparándose con otros pecadores peores que ella; de sobra sabía que era culpable. Su conciencia también había actuado en ella poderosamente, así que Jesús no necesitó condenarla. Tampoco la avergonzó más, puesto que ya había sufrido bastante en medio de sus acusadores y de las multitudes allí presentes.En lugar de esto Jesús mostró rápidamente su misericordia: "Ni yo te condeno; vete y no peques más". La mujer entendió inmediatamente lo que significa la gracia que libera al culpable de la condenación. Para Jesús hasta…
The skinny
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